Cumpleaños
Un 40 cumpleaños sin destrozar la casa
Sesenta invitados en Madrid: la anfitriona quería «una fiesta en casa, pero sin destrozar la casa». Encontramos un ático con terraza, montamos picoteo, barra de cócteles y DJ, y a la 1:30 ella se fue a dormir mientras nosotros recogíamos. Al día siguiente, solo le quedaban las fotos.